
Toda mi vida siendo sin ser...
Solo una niña jugando a ser mujer...
Siempre con viviendo deprisa,
siempre deseando crecer,
acelerando el ritmo,
bebiendome los días,
deseando un furturo distinto de mi ayer...
Siempre queriendo ser independiente,
siempre queriendo ser mayor,
ponerme una coraza de fortaleza y madurez...
Y ahora que el tiempo pasa,
que vuela,
que se escurre en mi reloj de arena.
Y ahora que ya no juego con mis barcos de papel,
que no me disfrazo de adulta,
que ya no soy niña,
que debería ser mujer;
ahora que el tiempo me recuerda
que hoy es hoy
y nunca más ayer;
ahora quisiera haber sido niña,
ahora ya no quiero ser mujer,
prefiero la callada indolencia de aquellos días
en los que mi vida era un juego de inocencia y sencillez.




